¿Qué os parecen las combinaciones de sabores dulce-salado? No a todo el mundo le gusta encontrar un alimento dulce en un plato salado, como puede ser una ensalada con fresas o una vinagreta de miel. Del mismo modo que muchos creen que eso de hacer un postre con un toque de sal es destrozarlo… En mi caso, es una idea que me fascina. Jugar con los sabores y probar nuevas recetas ya sabéis que me encanta. Hoy en Delicious Martha vamos a ver cómo maridan el queso y la mermelada con unos Molinillos de queso Reblochon y mermelada de uva negra y almendras. Si creéis que no os gustará, os aconsejo que provéis, seguro que os sorprende.

Molinillos de queso Reblochon con mermelada de uva negra y almendras

Antes de ir con la receta, quería hacer un poco de apunte histórico y contarte algo sobre uno de los ingredientes principales que usaremos, como es el hojaldre. Sólo para que te hagas una idea, este ingrediente es una masa, caracterizada por ser crujiente y aireada, que llegó a Europa de la mano de los árabes. De hecho, muchísimas recetas de ésta cocina se elaboran con la misma masa hoy en día. Pero sí que se ha podido saber que no fue ésta cultura quién la inventó, ya que hay datos de la antigua Grecia y Roma que apuntan a que se elaboraba en numerosas preparaciones.
Como muchos sabréis, es una masa de elevada dificultad, y que para que nos quede perfecta necesitamos tiempo y paciencia. Por suerte, hoy en día podemos adquirirla ya preparada y ahorrarnos mucho tiempo, aunque sí os aconsejo que intentéis prepararla alguna vez vosotros mismos. La satisfacción al comerla es inigualable.

Molinillos de queso Reblochon con mermelada de uva negra y almendras

Y para los que no conozcáis el Reblochon, es un queso francés, concretamente de Saboya (de ahí que también se lo conozca como Reblochon de Savoie). Recibe precisamente este nombre porque, en sus incios, sobre el siglo XV, Reblochon significaba “coger la ubre de la vaca por segunda vez o dos veces” en francés. Según cuenta la leyenda, se debe a que los agricultores ordeñaban las vacas durante el día para sacar la leche que iba al propietario del ganado y, al caer la noche, volvían a ordeñarlas evitando así pagar un impuesto que se les cobraba en base a la leche producida. De allí que se elaborara el queso de la segunda vez que ordeñaban con este nombre.

Sobre la receta de estos Molinillos de hojaldre con queso y mermelada, es un aperitivo diferente que podréis preparar de forma rápida y que seguro que gustarán. La mermelada que yo he usado (Just for Cheese) está pensada especialmente para maridar esta variedad de queso, por lo que la combinación aún es mejor.
El queso Reblochon, con su característico sabor, se contrarresta con el dulzor de la mermelada de uva negra y de verdad que quedan espectaculares.
Si queréis ver más sobre la preparación, podréis encontrar el vídeo del paso a paso en mi canal de Youtube.

Molinillos de queso Reblochon con mermelada de uva negra y almendras
Ingredientes para 24 Molinillos de queso Reblochon con mermelada de uva negra y almendras:

  • 1 lámina de masa de hojaldre rectangular
  • 150 gr. de queso Reblochon
  • Mermelada Just for Cheese de Uva negra con almendras de Mallorca Can Bech
  • Huevo
  • Semillas de sésamo

Molinillos de queso Reblochon con mermelada de uva negra y almendras
Preparación de los Molinillos de queso Reblochon con mermelada de uva negra y almendras:
Precalentar el horno a 200ºC.
Estirar la masa de hojaldre en la superficie de trabajo. Cortar en 24 cuadrados iguales, dividiéndola primero por la mitad de forma vertical, después longitudinalmente e ir haciendo cortes hasta obtener todos los cuadrados de masa.
Realizar un corte en cada una de las esquinas del cuadrado de masa de hojaldre. En el centro, poner un trozo de queso Reblochon y una cucharadita pequeña de la mermelada de uva negra y almendras de Mallorca Can Bech, especial para queso.
Coger una punta del cuadrado y llevarla al centro, haciendo un poco de presión para que se mantenga pegada. Dejar la siguiente esquina y doblar la tercera. Ir alternando una esquina sí y otra no, de forma que cuatro quedaran estiradas y cuatro dobladas hacia el interior, tapando el relleno de queso y mermelada.
Una vez terminados todos los molinillos, batir el huevo y pintar con la ayuda de un pincel de cocina.
Espolvorear con semillas de sésamo y hornear aproximadamente 15 minutos, o hasta que adquieran un tono dorado.
Retirar del horno y servir templado.

NOTAS:

  • Puede ser que, al hornearse, los molinillos se abran un poco y se separen las puntas. Al retirarlos del horno y aún en caliente, podemos hacer presión de nuevo en el centro para sellarlos.
Molinillos de queso Reblochon con mermelada de uva negra y almendras

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