Con estos dos pestos con aceite de oliva ya sabéis qué podemos hacer… ¿verdad?

Ya sabéis que la semana, en Delicious Martha, siempre se empieza con un buen plato de pasta. Los #deliciousmondays ya se han convertido en una tradición. Y como muchas veces os he dicho, la pasta está deliciosa con un simple chorrito de aceite de oliva virgen extra y un poquito de orégano seco. Porque con ingredientes de calidad, y sobretodo con un aceite de primera, ya lo tenemos todo. Incluso un simple tomate, cortado por la mitad, con un poco de aceite de oliva virgen extra, ya es todo un manjar.

Pero a veces, añadir un toque especial, siguiendo disfrutando y nutriendo a nuestro cuerpo con buenos ingredientes, también es una fantástica opción. Estos dos pestos con aceite de oliva cumplen estos requisitos. Porque están elaborados con materias primas, ingredientes sencillos, fáciles de encontrar para todos, y con todos los beneficios y grasas saludables que nos aporta el aove.

Así que, no te lo pienses más, y prueba a prepararlas. Tanto si vas a disfrutar de un plato de pasta como para aderezar una ensalada, o darle un toque de sabor a un plato. Ya verás que se nota la diferencia.

Ingredientes para los Dos pestos con aceite de oliva:

Pesto de remolacha:

  • 100 gr. de remolacha cocida
  • 60 gr. de piñones (u otro fruto seco)
  • 50 gr. aceite de oliva virgen extra
  • 50 gr. de parmesano
  • sal

Pesto de tomate seco:

  • 20 gr. de tomates secos
  • 60 gr. de piñones (o avellanas, u otro fruto seco)
  • 50 gr. de queso parmesano
  • 1 pizca de sal
  • 80 gr. de aceite de oliva virgen extra
  • un poquito de agua, si es necesario, para conseguir una textura menos densa

Preparación de los Dos pestos con aceite de oliva:

En ambos casos, la preparación es exactamente la misma.

Para el pesto de remolacha, tenemos que tener las remolachas previamente cocidas. O en su caso, podemos comprar directamente las que ya vienen cocidas en su jugo. Son totalmente aptas para esta receta y nos ahorramos tener que cocinarlas nosotros. Eso sí, os advierto desde ya que este tipo de productos que ya vienen “cocinados” son mucho menos asequibles. Y si nos acostumbramos a encender el horno y asar varias cosas a la vez, ahorramos tiempo y dinero. Y después de este #deliciousmarthatips , seguimos con la receta.

En el caso del pesto de tomates secos, del mismo modo, necesitamos hidratarlos. Los pondremos, durante unos 10 minutos, sumergidos en agua caliente, para así tener una textura más fácil de manipular o triturar.

Una vez tengamos ya cocido/hidratado el ingrediente principal, mezclamos el mismo con los ingredientes de su receta, y trituramos. Es importante que sea una batidora potente, sobretodo con el queso parmesano que es más duro. De esta forma, nos aseguraremos una textura ligera y cremosa que se adhiera bien a la pasta.

Si nos sobra, lo pondremos en un bote de cristal, con cierre hermético, y nos aguantará en perfectas condiciones durante una semana, siempre refrigerado.

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